Alejandro AradasAbogado laboralista

Incapacidad permanente · Traumatológicas y musculoesqueléticas

Incapacidad permanente por cervicobraquialgia: qué se valora y cuándo se concede

Alejandro Aradas García · · Actualizado el 24 de agosto de 2026

La cervicobraquialgia con radiculopatía objetivada por electromiograma y RM, junto a patología asociada de hombro o columna, puede dar derecho a una incapacidad permanente total cuando se acreditan limitaciones funcionales sostenidas.

Índice del artículo

Qué es la cervicobraquialgia y por qué afecta al trabajo

La cervicobraquialgia es un síndrome doloroso de origen cervical que se irradia al miembro superior siguiendo el trayecto de una o varias raíces nerviosas (típicamente C5 a C8). En la mayoría de los casos hay una base estructural objetivable: protrusiones discales, hernias cervicales, artrosis facetaria, estenosis foraminal o discartrosis con osteofitos. A esa base se suma con frecuencia patología del hombro—rotura del manguito rotador, síndrome subacromial o capsulitis adhesiva—que comparte mecanismo lesional y empeora el cuadro.

El impacto laboral es significativo cuando la profesión exige posturas forzadas de cuello, trabajos por encima de la cabeza, manipulación repetitiva o movilización de cargas. El dolor irradiado, las parestesias y la pérdida de fuerza distal hacen inviables muchas tareas manuales y limitan, incluso, oficios sedentarios cuando obligan a posturas mantenidas.

La cervicobraquialgia se ha convertido en una de las consultas más frecuentes en los servicios de traumatología y neurocirugía. El envejecimiento de la población activa, el sedentarismo y los puestos con posturas estáticas o repetitivas han disparado los cuadros de discartrosis cervical con repercusión radicular. En muchos casos coexisten varias patologías—hernia, protrusión, osteofitos, hombro doloroso—que se potencian entre sí y configuran un cuadro que ya no admite el regreso al puesto habitual.

Síntomas y limitaciones más relevantes para una incapacidad permanente

Los tribunales valoran la cervicobraquialgia por sus consecuencias funcionales objetivadas, no por la mera referencia subjetiva al dolor. Son determinantes:

  • Dolor cervical irradiado al brazo, persistente y refractario al tratamiento conservador.
  • Limitación del balance articular cervical en flexo-extensión, rotaciones e inclinaciones.
  • Parestesias e hipoestesia en el dermatoma afectado, con disminución de la sensibilidad.
  • Pérdida de fuerza distal y reflejos osteotendinosos disminuidos en exploración.
  • Comorbilidad con patología del hombro (manguito rotador, subacromial) que multiplica las restricciones.

Grados de incapacidad permanente que pueden reconocerse

El artículo 193 LGSS y el artículo 194 LGSS establecen la base normativa. La cervicobraquialgia rara vez justifica por sí sola una incapacidad de grado superior, pero combinada con patología asociada puede sostener:

  • Incapacidad permanente parcial: en supuestos con merma del rendimiento sin imposibilidad funcional.
  • Incapacidad permanente total (IPT): pretensión habitual cuando coexisten radiculopatía cervical confirmada por electromiograma y patología de hombro o columna.
  • Incapacidad permanente absoluta (IPA): excepcional, reservada a cuadros pluripatológicos muy severos.
  • Gran invalidez: no procede en cuadros de cervicobraquialgia aislada.

Qué pruebas y documentación valoran INSS y los tribunales

El expediente médico necesita objetivar tanto la base estructural como la repercusión neurológica. La continuidad asistencial y la coherencia entre quejas, exploración y pruebas de imagen son esenciales:

  • RM cervical con descripción de protrusiones, hernias, estenosis o discartrosis.
  • EMG/ENG de extremidades superiores para confirmar la radiculopatía y descartar túnel carpiano o cubital.
  • Informes de Traumatología, Neurocirugía y Rehabilitación con balance articular y muscular cuantitativo.
  • Pruebas de hombro asociadas: ecografía, RM y artroscopias previas si las hubo.
  • Documentación del fracaso del tratamiento conservador: rehabilitación, infiltraciones, bloqueos.
  • Memoria detallada del puesto de trabajo, especialmente si exige posturas forzadas o manipulación.

En la cervicobraquialgia el equilibrio entre prueba clínica y prueba de imagen es delicado. Hay hallazgos en RM cervical que aparecen en personas asintomáticas, por lo que no basta con mostrar una imagen alterada: hay que correlacionarla con la clínica y la electromiografía. Los tribunales rechazan los expedientes que se apoyan exclusivamente en la imagen, sin una exploración neurológica que objetive la radiculopatía. Por eso conviene aportar tanto la RM como el EMG y un informe de exploración detallada, idealmente firmado por neurocirugía o neurología.

Profesiones donde es más probable el reconocimiento

La incompatibilidad funcional se aprecia con más facilidad en oficios que requieren movilizar la columna cervical, mantener brazos elevados o ejecutar movimientos repetitivos. Carniceros, mariscadores, peluqueros, pintores, soldadores, montadores, personal sanitario, camareras, dependientas con reposición de estanterías, conductores con visión horaria forzada y trabajadores de cadena de montaje presentan tasas elevadas de reconocimiento de IPT cuando concurre la radiculopatía cervical confirmada.

Jurisprudencia: qué casos están reconociendo los tribunales

Diversas resoluciones recientes de los Tribunales Superiores de Justicia ofrecen criterios consolidados sobre cervicobraquialgia y su impacto laboral.

  • STSJ Andalucía 19684/2025: examina un cuadro de cervicobraquialgia con síndrome subacromial y rotura crónica del manguito rotador en una trabajadora diestra, valorando la discartrosis cervical con protrusiones.
  • STSJ Navarra 852/2025: aborda una cervicobraquialgia derecha con discreta radiculopatía C7-C8 crónica y antecedentes de cirugía de hombro, en el marco de un cuadro pluripatológico.
  • STSJ País Vasco 159/2026: estima la IPT a una trabajadora diestra con cervicobraquialgia, patología lumbar y de hombro derecho, al ser incompatible con esfuerzos físicos y posturas forzadas.
  • STSJ Comunidad Valenciana 4295/2025: confirma la IPT y desestima la IPA en una cabezalista de fábrica azulejera con radiculopatía C5 y neuropatía sensitiva del mediano, por compatibilidad con tareas ligeras.

Los criterios judiciales en cervicobraquialgia son consistentes. La cervicobraquialgia aislada y sin radiculopatía rara vez justifica una IPT en profesiones sedentarias o con tareas alternables. Cuando coexiste con patología del hombro—rotura del manguito, capsulitis, síndrome subacromial—la incompatibilidad funcional se hace evidente en oficios manuales o con brazos elevados. Los movimientos cervicales limitados a últimos grados son habitualmente compatibles con trabajo administrativo, pero la persistencia del dolor y la pérdida de fuerza distal cambian la valoración.

Cómo solicitar la incapacidad permanente paso a paso

El procedimiento estándar de la Seguridad Social ofrece varias oportunidades para reforzar el expediente. Cada fase tiene reglas y plazos propios.

  • Presentación de la solicitud ante el INSS con RM, EMG, informes de traumatología y rehabilitación.
  • Reconocimiento por el EVI y resolución administrativa.
  • Reclamación previa obligatoria en treinta días si la resolución es desfavorable.
  • Demanda ante el Juzgado de lo Social, frecuentemente con pericial médica privada.
  • Recurso de suplicación ante el TSJ frente a la sentencia del juzgado.

Es muy importante describir el puesto de trabajo con precisión en la demanda judicial. Los jueces no asumen el contenido de cada profesión: hay que detallar las tareas esenciales, los tiempos de exposición, las posturas obligadas y la imposibilidad de adaptación. Sin una memoria clara del puesto, las limitaciones acreditadas pueden parecer compatibles con tareas que en la realidad son incompatibles.

En la práctica diaria, los trabajadores con cervicobraquialgia que mejor preparan su expediente son aquellos que han mantenido un seguimiento longitudinal con su traumatólogo y su rehabilitador, han documentado el fracaso de varias líneas de tratamiento y aportan una memoria clara de las exigencias del puesto. La conjunción de esos tres elementos rara vez deja margen al juez para apreciar compatibilidad con la profesión habitual.

Conclusión y recomendación

La cervicobraquialgia con radiculopatía objetivada y patología asociada de hombro o columna constituye una de las bases más frecuentes de la IPT en oficios manuales y con posturas forzadas. La clave probatoria está en la RM cervical, el EMG y la coherencia con un puesto de trabajo bien descrito.

Si la cervicobraquialgia te impide rendir en tu profesión y los tratamientos conservadores han fracasado, conviene que un abogado laboralista revise tu expediente antes de iniciar la vía administrativa. Una buena estrategia desde el principio multiplica las opciones y evita errores difíciles de corregir más adelante.

La cervicobraquialgia con radiculopatía objetivada y patología asociada es un cuadro relativamente estable en su pronóstico, lo que cumple bien con la nota de definitividad que exige el artículo 193 LGSS. Si el tratamiento conservador ha fracasado y la cirugía no es opción o ha tenido resultados parciales, el expediente está maduro para presentar la solicitud. La preparación documental marca la diferencia entre el reconocimiento administrativo y un litigio prolongado.

Alejandro Aradas García — Abogado laboralista en A Coruña. Colegiado nº 5.523 del Ilustre Colegio de Abogados de A Coruña. Más de quince años en Derecho laboral y de la Seguridad Social. Sobre mí

¿Le han denegado la incapacidad o el grado no es el que corresponde?

Revisamos el expediente médico y los plazos de reclamación previa y demanda antes de que caduquen.

Teléfono y WhatsApp
694 468 866
Despacho
C/ Falperra 74, Entreplanta · 15007 A Coruña
Horario
Lunes a viernes, de 9:00 a 20:00
Correo
alexaradas@gmail.com